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Sobre gestion

Una forma común al hacernos destacar es desde el conocimiento.
Muchass veces, nuestro ego dictamina el curso de acción.

Aunque estas ideas pudieran parecer disconexas, suelen ser el detonador de los grandes fracasos al llevar un proyecto a buen termino.

Desarrollemos.

Con cada experiencia, acumulamos conocimientos que damos por efectivos, y en efecto, lo fueron, para ese proyecto.

El error es querer aplicarlo a un nuevo proyecto.

Si cada proyecto en si tiene características muy particulares (partiendo del hecho de que el cliente, o la necesidad lo son) tendremos un gran freno si no tenemos la visión de enfrentar el nuevo reto con una mente abierta.

Si bien, existen metodologías efectivas en la gestión de proyectos, si llegamos a la raíz del concepto, resulta que son, al igual que cualquier doctrina, un caminio de iniciación, un sendero que permite vislumbrar a dónde y como llegar.

Google, es una empresa muy exitosa, y logró el reconocimiento actual debido a circunstancias muy particulares. Si desde nuestra organización queremos adaptar la gestión de proyectos de Google, seguramente terminaremos frustrandonos por que posiblemente puede ser un freno más que un apoyo. Ya que el camino que debemos recorrer para llegar a nuestra meta, es distinto al de ellos y no solo eso, las herramientas, los recursos, la gente e incluso las estructuras mentales de nuestra sociedad y entorno son diametralmente opuestas.

¿Entonces que hay que hacer?

¿Gestionar o no gestionar?

Por su puesto que se debe gestionar, es necesario encontrar los flujos que nos permitan descubrir el mejor modo de trabajo. Pero necesito ser enfático en eso, es necesario que la gestión ayude a descubrir las mejores prácticas

Y es aquí, desde mi punto de vista, en que la mayoría de las empresas fracasan, cuando creen que la gestión dictaminará el flujo de trabajo per se. Esto aplica después del descubirmiento inicial, aplica cuando ya averiguaste el pérfil de los colaboradores que integran tu equipo, aplica cúando tu equipo tiene una infraestructura técnica adecuada a ellos, cuando al menos uno de los proyectos que has desarrollado con ese flujo de trabajo resultó exitoso.

Descubrir esto es un proceso lento, pero nunca de prueba y error, nunca de cambio de trayectoría, sino de observación constante, de aprendizaje.

Quien quiera, pues, tener una metodología de gestión de proyectos que le permita crecer, debe estar dispuesto a escuchar la experiencia operativa, la de quien día a día genera valor en la organización.